ARTÍCULO 01 · Mantén tus flores frescas más tiempo🌷
- 6 may
- 2 min de lectura
Actualizado: 18 may
Porque cada ramo merece vivir al máximo. Pequeños gestos del día a día marcan toda la diferencia.
El secreto está en el agua
Quizá te sorprenda saber que lo que más afecta a la vida de tus flores no es la luz ni la temperatura: es el agua. Cambiarla cada dos días, en un jarrón limpio, es el gesto más simple y poderoso que puedes hacer hacer.
Cuando el agua se queda estancada, las bacterias se multiplican y atacan los tallos desde abajo. La flor no puede alimentarse bien, y lo notas: las hojas amarillean, los pétalos caen antes de tiempo.
Consejo Blumenhaus: Añade una pizca de azúcar y unas gotas de lejía al agua. El azúcar alimenta las flores y la lejía frena la proliferación bacteriana. Sencillo, económico y realmente funciona. |

El corte que lo cambia todo
Antes de poner el ramo en el jarrón, corta los tallos en diagonal, de 2 a 3 centímetros, con unas tijeras afiladas o un cuchillo limpio. El ángulo es clave: aumenta la superficie de absorción y evita que el tallo se apoye en el fondo del jarrón tapando la entrada de agua.
Hazlo idealmente bajo el grifo o con los tallos sumergidos. Así evitas que entre aire en los vasos conductores antes de que llegue el agua.
Sí, siempre:
| Mejor evitar:
|
El rincón ideal para tu ramo
La luz difusa y la temperatura fresca son tus mejores aliadas. Un ramo de flores no es una planta: no necesita sol directo. Necesita estabilidad. Evita las corrientes de aire, los radiadores y la cercanía con fruteros: la fruta madura libera etileno, un gas que acelera el envejecimiento floral.
Si tienes la suerte de tener una estancia fresca por la noche, pon el ramo allí mientras duermes. Las flores, igual que nosotras, descansan mejor en frío.
¿Quieres que tu ramo dure lo máximo posible? Pregúntanos al recogerlo. Te damos el consejo personalizado para cada flor. |



Comentarios